3 oct. 2009

Sobre las Muchachas Flor

Las muchachas flor. Recuerdos

Por Giovanny Rendon

Esta obra de teatro que relaciona diferentes tendencias artísticas como el performance, la video instalación, la danza, la música en vivo, entre otras, permite que el teatro obtenga otra espacialidad sensorial que nos lleve a entender el estado de sus protagonistas.

Mujeres en el limbo sería un buen nombre para esta obra que muestra a la mujer en medio de la violencia partidista de los cincuenta y que recurre a la tecnología como la posibilidad de recrear la visión fantasmagórica de estas muchachas que se han quedado en medio de los recuerdos y que con el pasar del tiempo, no el nuestro o el de nuestra razón, ni el de la otra-edad, si no el detenimiento aparente del recuerdo, estas mujeres habitan dentro de esa arquitectura creada por el hombre (la casa de la muchachas flor), de la cual no sabemos porque atrapa almas o retiene estados que hacen que algunos se detengan allí, quizás sean los sentimientos los que se quedan atrapados entre a impotencia y la catástrofe materializados en el tiempo.

Las muchachas flor son la materialización de las visiones de Álvaro Narváez frente a la inquietud de lo femenino ante la guerra y de cómo la violencia llevo a estas mujeres a un estado casi invisible, son víctimas en las cuales las estadísticas no tienen promedios para calificar los cambios y las consecuencias que la guerra deja en cada individuo, Las flor son el reflejo de esa intimidad que genera la angustia y el dolor cuando se está aislado, estas mujeres llevan el signo de la guerra como herencia, encubiertas tras las paredes del hogar salen a flote la remembranza de sentimientos perdidos en el tiempo, ellas como lo vital interructus, la vida intervenida por el salvajismo y la maldad colectiva generada por intereses mezquinos.

Las muchachas Flor se enmarcan bajo la emoción comprimida que solo es posible describir a través del arte, esta obra que toma textos la obra de José Manuel Freidel “El árbol de la casa de las muchachas flor”. Este relato como todo escrito esconde códigos sobre su creador, está cargado de imágenes poéticas que describen seres reales que saben del poder de lo onírico, de la magia, del pasado y su mitología, mas allá de todo lo que reside en el poder de los recuerdos, son tres mujeres que por su caracterización encierran misterios que nos devela en tiempo en su estado elemental el pasado. lo presente y lo futuro, edades como laberintos y culturas como presagios de algo perdido, es un relato macabro, lleno de una dolor sutil y donde la palabra se llena de esa nostalgia del recuerdo (que siempre será otro tiempo vivido), al leerlo uno sabe que ahy un lugar común, cercano que se comparte a diario y con el cual se esquivan dolores, y es eso el dolor de velado entre el asumirse, el perderse engañado o peor aun resignarse a estar perdido en un dolor propio, casi como el designio de ser estando ligados a la tragedia inevitable, eso de estar signados a un colectivo social que por mucho que intentemos es imposible de desligar porque tarde o temprano caerá sobre nosotros a saldar la cuenta.

leer: 'Decir han muerto es decir lo menos; fueron hoguera de noche y espanto, cuando el país de la flor, se hundió en la llama del voraz incendio"...

"se amaban antes que el terror humedeciera el amor y llenara el corazón de los hombres de este lodo donde se hunde la esperanza"...

'El camino se abre paso abrupto, difícil y muere en cualquier esquina, está lleno de oscuros agujeros, de tristezas y nos tenemos que resignar a avanzar, traspasarlo hasta el fin "... cada hecho, cada personaje esta recreado desde su ser interno, aun afuera que finalmente se hace parte de esa palabra que nos lleva y trae, a donde va y donde está guardado ese tiempo del recuerdo que posibilita hacer presente lo pasado, peor aún podría uno preguntare porque vuelve de nuevo?, esto con el agravante cultural al que nos obliga este país y es al de tener que olvidar para poder seguir sin paranoias, lo peor es que esto parece convertirse mas en una paradoja karmica la cual se hace más frecuente en lo humano y es más clara por estos tiempos de lo inmediato y lo fugaz, Freidel debió tener un dolor tan grande como para entender el valor del suspiro y su relación con el descanso del espíritu que se va dejando al extraer el alma por un instante, cada detalle de este texto, hace posible ver e interpretar a los personajes, los hechos que les rodean, el dolor, el quienes son en su interior, para develado todo en un aura trágica, que se repite una y otra vez con el pasar de las décadas, " las muchachas flor... Recuerdos", es también una a encontrarse en otro tiempo, este el mediático, el del entretenimiento pero que al igual a la palabra escrita sabe del valor de lo ancestral y de cómo esto debe estar ligado a la representación, pero asumiendo e riesgo de dar desde lo intimo y lo personal, los personajes encarnados en las actrices entienden los personajes y son guías del ritual con que la Itzmina de 'letanías, rezos y conjuros, potajes con ajonjolí y patas de alacrán, para espantar demonios en noches cerradas, con can-can, candombe y todo el santoral que Itzmina trae en sus venas sagradas, en sus ríos sabios, de sus bosques secretos, de sus víboras, plumajes y cotorras, del sol que engendra desde su inicio fénix"...ella la elegida para adentrarnos en este ritual donde es posible entender algo que va mas allá del presente y del tiempo, como tal. No es necesario entender esta obra porque ella en si trae enseñanzas que es posible reconocer dentro de nosotros y con lo cual es mejor dar por sentado de una forma simple, tranquila que "para vivir solo se necesita un aliento".

Realizador audio visual.

Las Muchachas flor inaguran el VIII festival Colombiano de teatro

El lunes 5 de octubre inaguramos el festival en el teatro Pablo Tobon Uribe